Guía de planeación

Save the date: qué es y cuándo no hace falta

Qué lleva, en qué se diferencia de la invitación y por qué la mayoría de las bodas no lo necesita. Con las tres situaciones en que sí.

Vamos con lo que no te van a decir en otro sitio, y menos alguien que también los vende: la mayoría de las bodas no necesita save the date. Si tu boda es local, con invitados que viven en la misma ciudad y en una fecha normal, la invitación a dos o tres meses hace el trabajo entero. Mandar dos cosas es trabajo doble para ti y un mensaje más para ellos.

Dicho eso, hay tres situaciones en las que sí cambia el resultado.

Cuándo sí conviene

Boda de destino
Si tus invitados vuelan y pagan hotel, necesitan meses para decidir y comprar. Aquí no es opcional: es lo que hace que la gente aparte el dinero y los días.
Fecha en temporada alta o puente
Diciembre, Semana Santa, un fin de semana largo. Compites con los planes que tu gente ya está haciendo, y ganas quien avisa primero.
Boda con más de un año de antelación
Mandar la invitación tan pronto es un error —se admira y se olvida—, pero avisar de la fecha sí tiene sentido. Para eso está esto.

Qué lleva

Los nombres
Nada más. Ni los papás, ni los padrinos.
La fecha
Completa y con año, que es lo único que se está pidiendo apartar.
La ciudad
Sólo la ciudad, no la dirección. Sirve para calcular el viaje.
«Invitación por llegar»
Para que nadie confunda esto con la invitación y busque el horario.

Y qué no lleva

  • · Horarios
  • · Direcciones o enlaces a mapas
  • · Código de vestimenta
  • · Mesa de regalos
  • · Confirmación de asistencia

La lista de lo que no lleva importa más que la otra. Si le pones horarios y direcciones, ya no es un save the date: es una invitación adelantada, y cuando llegue la de verdad no va a aportar nada.

Dónde encaja en el calendario

Entre doce y ocho meses antes. Más tarde se solapa con la invitación, que va entre tres y dos meses antes en boda local y entre seis y cuatro si es de destino. El calendario completo está aquí, contado al revés desde la fecha de la boda.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un save the date?
Un aviso previo a la invitación, con los nombres, la fecha y la ciudad. No lleva horarios, direcciones ni confirmación: su único trabajo es que tus invitados aparten el día antes de comprometerse con otra cosa.
¿Cuándo se manda el save the date?
Entre doce y ocho meses antes. Si es más tarde, ya se solapa con la invitación y deja de tener sentido mandar dos cosas.
¿Es obligatorio mandar save the date?
No, y la mayoría de las bodas no lo necesita. Si tu boda es local, con invitados locales y en fecha normal, la invitación a dos o tres meses hace el trabajo completo. Tiene sentido en bodas de destino, en temporada alta o cuando faltan más de doce meses.
¿Qué diferencia hay entre save the date e invitación?
El save the date pide apartar una fecha; la invitación da toda la información y pide una respuesta. Por eso el primero es corto a propósito: si lleva horarios y direcciones, ya es una invitación adelantada y la de verdad llega sobrando.
¿Se puede mandar un save the date digital?
Sí, y es lo más práctico: se manda por WhatsApp y ocupa lo que ocupa un enlace. En ID22 viene incluido en el paquete Diamante, y se puede añadir a los demás.