Guía de planeación
Mesa de regalos: cómo se pone sin que parezca un cobro
Dónde va, cómo se redacta y qué pasa cuando prefieres dinero. La sección que todo el mundo incluye y casi nadie escribe con soltura.
Casi todas las guías de mesa de regalos explican cómo abrir una en una tienda departamental. Ninguna resuelve la duda que de verdad tienen la mayoría de las parejas hoy: qué haces cuando lo que necesitas es dinero y no una vajilla.
Pedirlo no tiene nada de malo. Lo que sale mal es cómo se escribe.
Las cuatro opciones
- Mesa en tienda departamental
- Liverpool, Palacio, Amazon. Ventaja: tus invitados eligen dentro de lo que tú pusiste y a nadie le incomoda. Desventaja: acabas con cosas que no necesitas y la devolución rara vez es en efectivo.
- Cuenta para regalo en efectivo
- Un número de cuenta o CLABE en la invitación. Es lo más útil para la mayoría de las parejas —sobre todo si ya viven juntas— y también lo que peor se redacta.
- Fondo con destino
- «Estamos juntando para la luna de miel» o «para el enganche». Convierte la petición en una causa concreta, y es lo que mejor funciona de las tres.
- Las dos, como alternativas
- Mesa y cuenta, dejando claro que son opciones y no dos peticiones. Es lo más frecuente y no tiene ningún problema, siempre que se diga que se elige una.
Cuatro redacciones que puedes copiar
Busca el caso que se parezca al tuyo y úsala tal cual, o cámbiale las palabras para que suene a ustedes.
- Prefieres efectivo, sin destino concreto
- «Tu presencia es nuestro mejor regalo. Si además quieres tener un detalle con nosotros, aquí dejamos nuestros datos.»
- Prefieres efectivo, con destino
- «Estamos juntando para nuestra luna de miel. Si quieres ayudarnos a llegar, aquí están nuestros datos — y nos encantará contarte cómo nos fue.»
- Tienes mesa y cuenta
- «Hay mesa de regalos y también cuenta para quien prefiera. Cualquiera de las dos, la que te quede más cómoda.»
- Ya viven juntos y no necesitan nada
- «Después de siete años juntos, la casa ya está puesta. Si quieres regalarnos algo, nos vendría bien para el viaje.»
La regla que no se rompe
No pongas una cantidad. Ni sugerida, ni «a partir de», ni un rango. En el momento en que aparece una cifra el regalo deja de serlo y se convierte en una cuota de entrada, y eso sí ofende — es lo único de este tema que la gente comenta después.
Lo mismo aplica al lugar: si la sección está escondida al final y en letra más chica, se lee como si te diera vergüenza pedirlo, y esa vergüenza se contagia a quien la lee. Ponla como una sección más. En las invitaciones de ID22 tiene su propio espacio, con las mesas y la cuenta separadas para que se vea que son alternativas.
Preguntas frecuentes
- ¿Dónde se pone la mesa de regalos en la invitación?
- En su propia sección, con el mismo tamaño de letra que el resto y no escondida al final. Lo que incomoda a los invitados no es que exista: es que parezca que se pide a medias. En una invitación digital va después del itinerario y antes de la despedida.
- ¿Cómo se pide dinero en lugar de regalos?
- Diciéndolo con naturalidad y, si se puede, con un destino. «Estamos juntando para la luna de miel» funciona mucho mejor que una CLABE suelta, porque convierte la petición en una causa y le da al invitado algo concreto que imaginar. Nunca se pone una cantidad.
- ¿Se puede tener mesa de regalos y pedir efectivo a la vez?
- Sí, y es lo más común. Lo único importante es dejar claro que son alternativas y no dos cosas que se esperan. Una línea basta: «cualquiera de las dos, la que te quede más cómoda».
- ¿Es de mala educación no poner mesa de regalos?
- No. Si no quieres regalos, se dice y ya: «no queremos nada más que verte ahí». Mucha gente igual llegará con algo, y no pasa nada. Lo que sí genera confusión es no decir nada, porque entonces cada invitado improvisa.
- ¿Hay que poner una cantidad sugerida?
- Nunca. En el momento en que aparece una cifra, el regalo deja de serlo y se convierte en una cuota. Es lo único de este tema que sí ofende de verdad.