Hay noticias que no deberían darse por mensaje. Ésta es una: el 14 de marzo me caso.
Santiago me lo pidió al final de una tarde, cuando la luz ya se iba. No recuerdo sus palabras exactas. Recuerdo que el mundo se quedó muy quieto, y que dije que sí antes de que él terminara.

Desde entonces he imaginado ese día mil veces. Cambian las flores, cambia la hora, cambia el vestido. Tú estás en todas.

Será en Mérida, cuando marzo todavía deja estar afuera. Habrá velas, habrá música, y habrá tiempo — que es lo único que de verdad quiero repartir esa noche.

No hace falta que traigas nada. Solo ven, y quédate hasta la última canción.
Te espero,
Isabel
Isabel & Santiago
