Guía de XV años

La corte de XV años: chambelanes y damas

Cuántos son, a quién se le pide, cuánto cuesta para ellos y cómo se anuncian en la invitación. La parte del festejo que más ensayo necesita.

La corte es la parte del festejo que más trabajo da, y de la que menos se escribe con honestidad. Antes de la lista de quién es quién, lo que de verdad conviene saber: ser chambelán cuesta dinero y tiempo. Traje de renta y entre dos y cuatro meses de ensayos, un día por semana, para alguien que además tiene escuela.

Eso se dice al invitar, no cuando el grupo ya está armado y la coreografía a medias.

Quién es quién

Chambelán de honor
El que abre el vals con la festejada. Suele ser un hermano, un primo cercano o el amigo con el que mejor baila. Es el papel más visible de la noche.
Chambelanes
El resto del grupo que acompaña en el vals y en los bailes de la coreografía. Lo habitual son entre cuatro y catorce, en número par para que la coreografía cuadre.
Damas
Acompañan a los chambelanes. No en todos los festejos las hay: en muchos la corte es sólo de chambelanes.
Chambelán de vals de familia
El papá, el abuelo o un tío, para el vals familiar que va después del principal. No es parte de la corte, pero se ensaya igual.

Como con los padrinos, esto varía mucho por región y por familia. Es costumbre, no protocolo: hay festejos con un solo chambelán de honor y otros con veinte personas arriba.

Lo que cuesta, y a quién

El traje
Se renta o se compra, y lo paga cada chambelán salvo que la familia decida cubrirlo. Es el gasto que más sorprende a quien acepta sin preguntar.
Los ensayos
Entre dos y cuatro meses, normalmente un día por semana. Para un adolescente con escuela y deportes, es un compromiso real de agenda.
El coreógrafo
Casi siempre lo paga la familia de la festejada. Conviene decirlo al invitar, porque si no cada chambelán asume que le va a tocar poner.
Los zapatos y accesorios
El detalle que nadie menciona y que siempre aparece la semana antes.

El calendario

La corte se arma entre seis y cuatro meses antes, porque después vienen los ensayos. Armarla tarde es la causa más común de que la coreografía se recorte o de que alguien se salga a mitad del camino — y sustituir a un chambelán a seis semanas del festejo significa volver a ensayar desde el principio con esa persona.

Cuando la corte está cerrada, se anuncia. En una invitación digital de XV los chambelanes y las damas tienen su sección con nombre, igual que los padrinos. Y si alguien cambia a última hora, se corrige y todos ven la versión nueva sin volver a mandar nada.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos chambelanes lleva una corte de XV años?
Lo habitual son entre cuatro y catorce, y en número par para que la coreografía cuadre. No hay una regla: hay festejos con un solo chambelán de honor y otros con una corte de veinte. Depende de la coreografía y de cuánta gente esté dispuesta a ensayar.
¿Quién paga el traje de los chambelanes?
En la mayoría de los casos, cada chambelán. Pero no se da por sabido: hay familias que lo cubren y hay quien acepta el papel sin imaginar que le va a costar. Conviene decirlo en el momento de invitar, no cuando ya está el grupo armado.
¿Con cuánta anticipación se arma la corte?
De cuatro a seis meses antes, porque después vienen entre dos y cuatro meses de ensayos. Armarla tarde es la causa más común de que la coreografía se recorte o de que alguien se salga a mitad.
¿Es obligatorio tener damas?
No. En muchos festejos la corte es sólo de chambelanes, y funciona igual. Es una decisión de coreografía y de a quién quiere la festejada ahí arriba con ella.
¿Se pone la corte de honor en la invitación?
Sí, y es una de las cosas que distinguen una invitación de XV de una de boda. Los chambelanes y las damas se nombran, igual que los padrinos, porque son parte del festejo y no un dato organizativo.